|
| |
|
| |
|
 |
|
Sensation White 2008 (Madrid) (22 de Noviembre de 2008)
Blanco, combinación de todos los colores del espectro visible, (255, 255, 255) en la escala RGB, color de la paz, de la virginidad y de la pureza, antigua moneda española, apellido de origen leonés y del festival más espectacular del planeta, Sensation -éste de origen neerlandés-. Gracias a Sensation, el blanco es más que un color. Es una explosión de luz, música y espectáculo, un sueño, un sentimiento, un deseo y en su primera acepción, un homenaje. Hace 8 años, Duncan Stutterheim, padre de Sensation, decidió honrar la memoria de su hermano Miles –fallecido en un accidente de tráfico- pidiendo a los asistentes al funeral que vistieran de blanco. Aquel homenaje se convirtió en la antesala de lo que un año más tarde sería Sensation tal y como hoy lo conocemos. Se escribió la leyenda.
Desde el año 2000 gira la ruleta Sensation. Aunque todo apuntaba a lo contrario en las últimas tiradas, la pelotita de marfil blanco nunca quiso pararse en España. Incrédulos y desencantados, año tras año, veíamos como saltaba de nuestra casilla en el último instante. Este año la suerte nos sonrío y Sensation White 2008 aterrizaba en Madrid por primera vez. Cuando fuimos a canjear nuestras fichas nos llevamos una desagradable sorpresa, alguien quería dejarnos sin premio…
En su indiscriminada y oscura caza de brujas, nuestros castizos y parciales dirigentes redujeron, a falta de 24 horas de la celebración del evento, su hora de cierre en cuatro horas. Esta incomprensible e injustificada decisión fue un cañonazo en los cimientos del festival; firmes y muy sólidos, aguantaron la envestida y ganaron el órdago. El trapo blanco no supone la rendición…
Al mal tiempo buena cara. Borramos con Tipp Ex la mancha del horario, nos acicalamos en blanco nuclear y nos colocamos las aletas y las gafas de bucear para adentrarnos en un sobrecogedor mundo submarino. Un arrecife de 80 metros y dos millones de litros de agua dividían el escenario. Criaturas subacuáticas, acróbatas y fuentes de agua acentuaban los espectaculares efectos especiales, luces, visuales y láseres, un placer para los sentidos con remite holandés. El insuperable montaje está valorado en dos millones de euros -según informan algunos periódicos- y está controlado por 200 personas de equipo técnico y más de un centenar en el escenario.
El warm up de la sesión llevaba el nombre de Jeff E, ganador nacional del concurso “Enseña tu lado DJ!” de Samsung. Tras el suculento premio de actuar en Sensation, Jeff E debe competir contra los ganadores del resto de países para hacerse con un contrato de 3 años ¡mucha suerte! Tras el calentamiento, el equipo blanco -no me refiero al Real Madrid- saltaba al terreno de juego, el primer merengue en pisar el césped: Erick E. Se cortaba la cinta inaugural de Sensation con el espectáculo Ocean of White. Como en el anuncio de Freixenet, el holandés comenzó su set arropado por 12 bellas burbujas. Dio en el blanco, el mismísimo Poseidón se rindió a sus pies.
Una nevada de 15.000 personas tiñó de blanco el Palacio de los Deportes, el madrileño Abel Ramos, era blanco de todas las miradas. Su primera perla Michael Gray “The Weekend” abrió el espectáculo de The Pearl. Sirenas de 2x2 agitaron su cola al ritmo de ”I found you” o “Delirious” mientras los copos de nieve perseguían cual Pang Arcade colosales bolas LEDs. No se quedó en blanco, su mayúscula sesión pasó a formar parte de los tesoros de las profundidades.
Martin Solveig, sensación del festival, puso banda sonora al show Jellyfish. Las hermanas pequeñas de las monstruosas medusas que colgaban del techo desfilaron por la pasarela desplegando sus tentáculos. La raya “electrónica” Martin Solveig descargó electro house 220 voltios: “Rise up”, “Everybody”, “Roadkill”, “Shake it down”… e incunables cosecha de The Chemical Brothers y Daft Punk. Sobre el escenario fue un auténtico crack.
Sin tiempo para escapar de la avalancha del francés, comenzó el MEGAMIX, seña de identidad de Sensation. Como el caldo Avecrén, es un concentrado; 20 tracks en 30 minutos… Un mix propio de Mike Platinas en sus tiempos mozos. Común en todos los países, es la piedra angular del festival. Junto al megamix se presenta el show Plessure: cuatro ruedas de fuego y espectáculos con purpurina.
Un torbellino subió al escenario, Derrick May, quien daba paso a Vortex, el espectáculo más sensual de la noche. Una docena de divinidades se daban un chapuzón en las fuentes al más puro estilo Miss Camiseta Mojada. El de Detroit puso color a la pálida noche, no se dejó arrastrar por el fuerte y comercial tsunami electrónico, remó con fuerza contra corriente. Valiente y arriesgado no naufragó. Nadó entre el techno y tech house y marcó su territorio con líneas de cal blanca como “You can hide from the bud” de DJ Sneak -el personaje que lució por medio mundo una camiseta que rezaba el eslogan “Fuck Trance”-. El público no le hizo la ola…
Lejos del piélago, en el edén, encontrábamos la zona VIP -135€ entrada deluxe, 3.500€ reservados-; en cabina, un póker de holandeses y españoles: Gerardo Niva, Alfonso Ares, Isis y De Man Zonder Schaduw. Alejados de la mar salada, en la superficie, desfilaban por el photocall -Twist en mano-: Fonsi Nieto, Helen Lindes, Asdrúbal… todavía estamos buscando a Paz Vega y Marta Sánchez…
Se hizo la luz, comenzó el capítulo The Light y Sebastian Ingrosso subió a cabina. El capo de la Swedish House Mafia, consciente del poder del escaparate Sensation, nos cautivó con trabajos de sus secuaces: “Satisfaction”,”Show me love”, “Open your heart”… ¡auténtica camorra sueca! Como Moisés, abrió las aguas en dos con “Insonmina”.
Marea alta. De las profundidades del albino océano emerge Sander van Doorn -valor en alza- y comienza el último capítulo, Emerge. Su set fue un cheque en blanco, una historia terminable con final feliz. Vibramos con la fuerza de tracks como “Clockwork”, “Carte Blanche” o “A Journey into sound” y nos hicimos los machotes y nos secamos la lagrimilla con “You're not alone”. ¡Sensacional!
Marea baja. El pescado está vendido. A las 3.00 en punto el festival se quedó mudo, el silencio deshizo la nieve que envolvía al pabellón y el nutrido ejército de leucocitos rompió filas. En nuestra cabeza una sola idea: el año que viene repetimos.
Sensation continúa su particular vuelta al mundo en 365 días. Países como Dinamarca, Chile, Bélgica, Hungría, República Checa, Letonia, Rusia y por supuesto Holanda -feudo del festival- ya han bebido de sus emergentes y eternas fuentes; los próximos blancos de Sensation: Melbourne y Düsseldorf. Siempre recordaremos el 22N, fecha de la auténtica Noche en Blanco.
Punto y seguido, comenzamos a escribir una nueva página en blanco… ¡Sensation White Madrid 2009 ya tiene fecha!
Texto y fotografía: Juan Antonio Díaz. Agradecimientos: Carolina Vicente
|
|
|
| |

|
|
|