Love Parade 2007 (Essen-Alemania)
(25 de Agosto de 2007)



Danke, danke, danke… así despertaba la web oficial de Love Parade días después de su celebración, ¡no es para menos! El 25 de agosto arrancaba en Essen el festival de música electrónica más importante del mundo cargado de dudas e incertidumbres, pues era la primera vez que el niño abandonaba el hogar que le vio nacer. La búsqueda de vivienda es una tarea ardua y complicada y si los inquilinos superan el millón, mucho más. Después de descartarse Berlín -su hábitat natural- para la edición 2007, comenzaron las prisas-siempre malas consejeras-. Todas las grandes ciudades europeas estaban en el punto de mira -incluidas Madrid y Barcelona- pero como previmos, el evento no escapó de la frontera germana.

El premio gordo se lo llevó Metropole Ruhr, repartido en las ciudades de Essen, Dortmund, Bochum, Duisburg y Gelsenkirchen, escenarios de Love Parade en los próximos años. El amor está garantizado hasta el 2.011. Con una nómina de artistas muy pobre, fuera de fecha y bajo el lema “Love is everywhere” se presentaba esta nueva edición. La respuesta de los lovers… ¡masiva! Según los organizadores del festival 1.200.000 personas. Wolfgang Reiniger, alcalde de Essen, entusiasmado y muy satisfecho, no daba crédito...

Una esponja tan grande como Berlín puede absorber un millón de visitantes en sus calles sin mayor problema, una ciudad que no supera el medio millón de habitantes ¡no! Despegamos desde Düsseldorf, ciudad cercana a Essen, subimos al abarrotado tren rumbo a Love Parade -aquí comienza la fiesta- y a mitad de trayecto informan que el tren no parará en Essen. Junto a una nutrida marea de lovers bajamos en la siguiente estación esperando un nuevo tren… ¡Comienzan los problemas! La policía -por seguridad- bloquea los accesos al andén -desbordado de gente-. Cuando conseguimos acceder al andén nadando en un océano humano y tras un largo tiempo de espera, nos encontramos un tren completamente lleno al que no puede subir nadie, la policía y los propios pasajeros impidieron el paso… Primeros altercados.

“Aforo completo” ¿Solución? Nuevo tren hasta Essen Altenessen -en la otra punta de la ciudad- y después tranvía o taxi hasta el corazón de Essen. Tras la lucha, nos ganamos una plaza en el tren… ¡nunca había visto nada igual! Los pasajeros refugiados en los maleteros en busca de espacio -como podéis ver en las fotos-. Ya hemos llegado, nos recibe una ciudad cercada, metro cerrado y el centro cortado al tráfico, la única alternativa para llegar al corazón de Essen… ¡andar! Camino ameno, todo Essen estaba teñido de Love Parade y en cualquier rincón de la ciudad se respiraba aire de fiesta.

¡Tierra a la vista! Divisamos el primer camión en el horizonte, Space Ibiza en su código de barras. Nombres tan importantes como VooDoo & Serrano, Fedde Le Grand, Milk & Sugar, Sin Plomo o Delicious subieron a la cabina del “lovetruck” a largo de la tarde. Mapa en mano, recorremos el desfile en busca de la zona de prensa. Seguimos las baldosas amarillas y en nuestro viaje nos cruzamos con todo tipo de personajes. Si el espantapájaros, el leñador de hojalata y el león cobarde paseasen por Love Parade, ¡nadie se fijaría en ellos! De camino, disfrutamos de una banda sonora muy comercial. Entre otros, nos cruzamos con el camión Raveline -el equivalente alemán de DJ MAG- con el capitán Chris Liebing llevando la batuta en los primeros compases -Felix Kröcher o Lucca siguieron su estela-.

Alcanzamos nuestra meta, sita estratégicamente en un puente. Desde la zona de prensa -a vista de pájaro- el aspecto que presentaban las calles de la ciudad era fascinante. Nos hacemos con todas las acreditaciones -flota de camiones, escenario principal etc.- y nos dan un completo dossier con unos datos que asustan: 4,5 km de vallas de protección, un escenario de 800 metros cuadrados y más de 20 metros de altura, 127 puestos de comida, 1.000 servicios móviles -el doble que en Love Parade Berlín-, 638.000w de sonido… ¡esto es Love Parade! A ver si el año que viene nos dicen los litros de cerveza que se consumen en el desfile… Esta vez la montaña fue a Mahoma. Esperamos a la caravana electrónica desde la zona de prensa. La flota estaba compuesta por 27 camiones -39 en la edición anterior-.

Soñamos con la música de We love electro, con Marcel Woods y Alex M.O.R.P.H. como maestros de ceremonia. Viajamos al pasado con el lovetruck de Tunnel de la mano de DJ Dean y DJ Yanny. Bailamos todos los pelotazos del momento gracias a Ministry of Sound, DJ Sammy y sus secuaces. Disfrutamos del mejor techno y minimal a cargo de Marco Carola y Frank Lorber presentes en el camión Partysan-Circle of love. Y enloquecimos con la fuerza y contundencia del camión de Nature One. Dentro del discurso musical… verbena de estilos: house, electro house, hardstyle, techno, minimal, hardtrance, remember etc. Distinguimos tracks como “Café del mar”, “No good” de Prodigy, “Kernkraft 400”, “Domino” de Oxia, “Beautiful life” de Gui Boratto, Eric Prydz “Proper education”, “Insomnia”, Mark Knight & D Ramirez “Columbian Soul”… ¡la lista es infinita!

Después de ver los toros desde la barrera, decidimos saltar a la arena y tras un buen rato en el campo de batalla comenzamos la conquista de camiones. Visitamos tres camiones: Raveline, SMAG y 1Live -si no recuerdo mal-. En su interior muchas mujeres, poca ropa y mucha fiesta… ¡cómo me gusta!

El último “lovetruck” nos sirvió de lanzadera -el recorrido era de 2,5 km- hasta el escenario Love, donde nos volvimos a llevar una nueva sorpresa. Nos encontramos con un colosal escenario de 23 metros de altura armado con innumerables luces y visuales, un auténtico monumento pagano en medio de un hormiguero de lovers. La explanada era infinita, pero no era más que eso, una vasta explanada, lejos de la simbología, lindeza y magia de la emblemática Columna de la Victoria de Berlín. Continuando con los “peros”, el sonido de la plaza era exiguo -asignatura pendiente-, pobre incluso en las vísceras del escenario. Desde nuestra arribada, desfilaron por el escenario y este orden: Marco Carola, Monika Kruse, Anthony Rother, Fedde Le Grand, Blue Man Group, Loco Dice, Roman Flügel -en sustitución de Moby- y Westbam –alma máter de Love Parade- alternándose entre las cabinas este y oeste y un espacio en el sur destinado para el directo de Blue Man Group. Otros artistas que pasearon su música por el Abschlusskundgebung -intentad pronunciarlo- fueron Booka Shade. ATB, Chris Liebing, Fairmont, Bad Boy Bill etc.

Todos los artitas pasaron de puntillas, en 20 minutos no tuvieron tiempo suficiente para sacar lustre a sus sets. El encefalograma de las sesiones fue plano, ningún artista destacó por encima del resto. En nuestra tradicional búsqueda de protagonistas, encontramos tres: Moby, Fedde Le Grand y Westbam, ninguno de ellos por su cortometraje sobre el escenario.

El primero (Moby), fue noticia por perder su vuelo desde Nueva York. Cabeza de cartel, fue sustituido por Roman Flügel. El astronauta pidió perdón públicamente y ya ha confirmado su presencia en Love Parade Dortmund 2008. Nos quitaremos la espina.

Fedde Le Grand, incombustible, artista 98 octanos, conquistó el Olimpo tras su épica jornada. El holandés despertó en el mainstage de Mysteryland -Ámsterdam-, condujo su música por las calles de Essen en dos camiones: Space Ibiza y Virtual Nights, fue uno de los protagonistas del Abschlusskundgebung y cabeza de cartel de Love Sensation -after party de Love Parade- en el club Zeche Zollverein donde compartió cabina con Tocadisco, DJ Delicious, Till West o Erick E. Si esto fuera poco, al día siguiente forjó dos actuaciones más en BLM9 y Brunotti Beach House… ¡nos quitamos el sombrero!

Por último, debemos subrayar la figura de Westbam, semidiós omnipresente de Love Parade, deidad teutona y auténtico ídolo en Alemania. Westbam es quien tiene la última palabra en Love Parade, después de su set de 20 minutos lacró el festival junto a Beccy Boo y la Drum Connection. Dispararon "Sunshine", "United States of Love" y “Love is everywhere”, himnos oficiales del festival en los años 1.997, 2.006 y 2.007. ¡Se me acaban las palabras! Todos los jefazos sobre el escenario, Westbam en primera línea, lluvia de confeti y a las 11.00 en punto fin de Love Parade.

Entre preparties y afterparties más de 100 fiestas oficiales y un total de 700 artistas arropaban al patriarca festival tanto en Essen como en las ciudades aledañas. La noche de Essen se vistió de Love Parade, feudo de la fiesta, todas sus calles respiraban música electrónica. Sólo vimos un chispazo de Lost in Love -afterparty oficial de Love Parade- con un gran caudal de artistas en su haber: Moby, ATB, Chris Liebing, Tube Tech, Felix Kröcher etc. Naufragamos en la fiesta “Love is the Air” colmada de gente y de locura, pero con un discurso musical mísero. Aquí cerramos nuestra aventura.

La radiografía del añejo festival nos dice que goza de una salud inmejorable y promete dar guerra durante muchos años. Como rezaba el lema del festival “el amor está en todas partes” y el año que viene el amor aterrizará en Dortmund, nos veremos allí.



Texto y fotografía: Juan Antonio Díaz. Agradecimientos: Björn Köllen



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